La Vivienda nº3

Situada justo detrás de la Muralla Ciclópea, se compone de los restos de un pequeño edificio, con forma rectangular, realizado con piedras calizas y adosado a una pared de roca que forma una de sus paredes. Tiene una superficie de unos 20 metros cuadrados. Interiormente se distinguen dos recintos, uno de los cuales pudo ser una cocina, ya que se excavaron los restos de un hogar repleto de carbones y cenizas en 2001. Durante ésta excavación se pudo documentar asimismo el derrumbe de la techumbre de esta vivienda  (tégulas, ímbrices, ladrillos, clavos de las vigas, etc…) lo que permitió que el nivel de ocupación doméstica se conservara bastante bien.

De esta forma se pudieron recuperar numerosos restos óseos de animales, cerámicas comunes y de cocina, destacando un gran contenedor cerámico de provisiones, que se pudo restaurar en su totalidad, cerámicas de lujo algo más escasas y algunas monedas. Es importante también la aparición de restos de mortero y numerosos fragmentos de estucos pintados de rojo que indicarían que las paredes pudieron estar revocadas y pintadas. El conjunto cerámico y las monedas fechan la ocupación de esta vivienda entre mediados del siglo I y mediados del II d.C.